Musicoterapia en Barcelona

Conoce la musicoterapia como intervención terapéutica. Talleres, sesiones individuales y grupales en la infancia, adolescencia, adultez y tercera edad.


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La importancia de la comunicación

La comunicaciónLa comunicación nos permite darnos a entender con los demás y satisfacer nuestras necesidades. Puede decirse que la comunicación es aquello que utilizamos en el arte íntimo de la vida cotidiana con los demás.

Los estilos de comunicación afectan a la forma como manejamos creativamente nuestras relaciones, cómo resolvemos los problemas del día a día y cómo desarrollamos las capacidades que nos son únicas.

La comunicación es, al mismo tiempo, verbal y no verbal. Las palabras no son lo único que utilizamos para comunicar un mensaje; el tono de la voz, los movimientos faciales y corporales, los cambios físicos también envían mensajes, por lo cual se incluyen en el estudio de la comunicación.

La música creada de forma espontánea como herramienta de comunicación, ayuda a que las personas se vuelvan cada vez más conscientes de su manera de expresarse, cómo de clara, precisa y específica es su comunicación, especialmente de forma no verbal, y cómo distingue entre los pensamientos, los sentimientos y las reacciones corporales que pone en juego en la comunicación.

Mediante el aprendizaje, la exploración y la práctica de nuevas formas de expresión, las personas pueden usar la comunicación como una oportunidad para cambiar sus patrones de relación con los demás, pueden modificar lo que sienten hacia sí mismas y cambiar su relación con las demás personas.

¿Qué afecta a la comunicación?

Se puede decir que la comunicación se ve afectada entre otros elementos por:

  • La posición corporal; los pensamientos, los sentimientos, las reacciones corporales y la conducta que resultan de las diferentes posiciones físicas afectan tanto a la comunicación como a la relación.
  • Reacciones como los cambios y las interrupciones, la toma de decisiones, las diferencias de opinión, las opciones elegidas, etc.
  • Las palabras y expresiones, como el empleo de pronombres personales directos y de algunas otras palabras puede modificar lo que se dice y aquello a lo que se responde.
  • Los estereotipos, las ideas preconcebidas, los prejuicios, las suposiciones y las proyecciones.
  • Los mensajes y reglas internas que impiden, distorsionan o reducen el crecimiento de relaciones que tengan sentido. Reglas para tratar a los demás, para responder a los demás, para hacer frente a las diferencias, para la comunicación de sentimientos, etc.
  • Estar en contacto con la situación y las personas que en ellas participan.
  • Ser observado por los demás.
  • El uso de determinadas palabras y expresiones.
  • La tensión interna y las diferentes respuestas de comunicación ante la tensión.
  • Actitudes defensivas respecto de una convicción, un comentario o una afirmación.
  • Los sentimientos que surgen, por ejemplo, cuando uno se tiene que conformar, correr riesgos, ser interrumpido, ser incluido, ser excluido, ante situaciones nuevas, al concluir, al despedirse, al ser ignorado, al ser abandonado, al ser discriminado, etc.

En conclusión, en el crecimiento humano, la comunicación juega un papel definitivo. A pesar de que la comunicación es nuestro destino, el ser humano no nace conociendo una manera eficaz de hacerlo. Necesita aprender a comunicarse funcionalmente para construir su individualidad y manifestar su creatividad, potenciales y anhelos.

En palabras de Virgina Satir,

La comunicación es a la salud personal,

a las buenas relaciones interpersonales y a la productividad,

lo que la respiración es a la vida.

 


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«Que nada te distraiga de la vida, ni pasado ni futuro»

Os dejo una nueva Contra de La Vanguardia.
Esta vez entrevista al guitarrista Pat Martino. Ha visitado Barcelona unos días, donde ha ofrecido una master class en Taller de Musics. Recomiendo la lectura de esta entrevista a músicos profesionales, musicoterapeutas, comprometidos estudiantes de música, aficionados, para los que están en el proceso inicial de acercamiento a ritmos, notas u acordes, para aquellos que les gusta escucharla de vez en cuando, para melómanos o amantes de la música, o aquellos que en estos momentos se encuentren peleados…  para todos los que la música forma parte de su vida de una manera u otra, esta es una contra llena de sabiduría de música y de vida. Nos habla de la importancia de aprender a crear jugando (tantas veces olvidada en los estudios de música y en lo profesional), permanecer presentes, no interrumpirse a cada momento, confiar y vivir plenamente, la magia y la paz de la música…
Personalmente, destaco dos frases. «La guitarra es sólo un utensilio de la música». Y los músicos, añadiría yo.
«Disfrutar del momento es disfrutar de la vida, es todo lo mismo: vida, música, el cafecito… es plenitud».
Que la disfruteis!

 

Tengo 70 años, cada vez me siento más separado de ese vehículo envejecido que uso para la vida. Soy de Filadelfia. Me he casado tres veces. No tengo hijos. Republicanos y demócratas son dos extremos de una misma política. El amor es la forma espiritual más elevada y común.

Sólo verlo supe que su elegancia no era sólo externa, está en cada uno de sus gestos y en su alma. Habla desde una profundidad poco habitual y con absoluta desnudez. Guitarrista de jazz de fama mundial, con más de 25 discos publicados, perdió la memoria a causa de un aneurisma a los 36 años. Ya no recordaba ni un solo acorde, pero volvió a aprender como lo había hecho de niño, como si la guitarra fuera un juguete. “El pasado no existe, no tiene sentido para mí. Y el futuro no existe todavía, lo único que tiene sentido es ahora. Tampoco hay ni principio ni fin, no creo en la línea recta, si juntas sus extremos se convierte en un círculo”. Ha dado una master class en el Taller de Músics.

¿Qué sabe de usted?

Todo lo que sé lo aprendí antes de que interrumpieran mi flujo creativo.

¿Quién, cuándo…?

El niño crea y produce libremente hasta que aparecen los padres, le interrumpen y le dicen lo que debe hacer. Lo hacen para protegerle, para ayudarle a sobrevivir en nuestro sistema, para enseñarle la responsabilidad.

Habría que volver a planteárselo…

En la vida esa interrupción del flujo creativo es constante. Yo detuve ese proceso y pude crear jugando, con plenitud. Muchos estudiantes de música vienen a pedirme consejo sobre el ritmo, y les digo que si quieren aprender deben encontrar su propio ritmo, que tiene que ver con cómo pestañeas, cómo te late el corazón…

¿Usted ha tenido dos vidas?

Desde mi operación, a los 36 años, que me dejó sin memoria, me es difícil hablar de esto, porque de una manera muy física sentí que el pasado y el futuro no existían. Todo es ahora, y ya no permito que esos conceptos, pasado y futuro, me distraigan de la vida, que es ahora.

Y antes de la operación, ¿no lo veía así?

Todo era competitividad, hacer currículum. Era como una película de vaqueros en la que el pistolero cada vez que acierta en el blanco hace una muesca en su pistola.

Entiendo

Pero aprendí mucho en ese tiempo, me perfeccioné en el uso de la guitarra: hasta que el instrumento se convirtió en mi segunda naturaleza. La guitarra es sólo un utensilio de la música.

¿Después de la operación no recordaba nada del pasado?

Nada. No sabía que era músico, ni tampoco sabía tocar la guitarra. Fueron ocho años de recuperación, un proceso lento y doloroso. A medida que pasaba el tiempo mis pensamientos de suicidio se hacían más recurrentes.

Vaya… ¿Y cómo salió de ahí?

Decidí concentrarme en mi juguete de la infancia, la guitarra.

Consiguió recuperar su vida.

Nací con un aneurisma que se fue complicando. Antes de operarme probaron muchos tratamientos: medicamentos fortísimos, electroshocks, celdas de aislamiento… Recuerdo una vez que me encerraron en una cámara con una señora mayor que gemía de dolor.

La abracé, nos abrazamos durante horas, y comprobé que esa era la mejor medicina de todas las que nos habían dado. Lo probé con otros enfermos del hospital y siempre funcionó.

¿Qué pierdes cuando pierdes la memoria?, ¿tu vida?, ¿a ti mismo?, ¿tu seguridad?…

El equipaje, las maletas llenas de recuerdos que a menudo no sirven para nada.

Entonces, ¿por qué quería suicidarse?

Estaba invadido por un gran sentimiento de soledad. Y cuando te preguntas si el dolor (que era físico y espiritual) va a terminar y nunca termina, te planteas el suicidio como una forma natural de acabar con él. Pero pensar en él me ayudo.

¿Cómo?

Me obligó a tomar decisiones y a ver las cosas con distancia, y esa objetividad hace que los opuestos pierdan sentido: la felicidad y la infelicidad, lo bueno y lo malo. Hay un lugar detrás de la dicotomía, de ese vaivén de sentimientos opuestos en los que nos pasamos la vida.

Atrapados.

Sí, persiguiendo la zanahoria. Compramos cosas que nos hacen felices un rato, y vamos a por otras hasta que hallamos algo que no podemos tener y perdemos la felicidad. Pero no hay nada que tener ni nada que perder. Da igual de qué se trate: si pones tu atención, vives con plenitud.

La gente admira su voluntad para recuperarse, pero parece que su camino fue otro.

Hubo voluntad, pero la música seguía en mí, como ahora: largos vuelos, conexiones, dormir poco, cansancio, mal humor; pero subo al escenario y, de repente, la paz, no hay palabras para describirlo, es mágico.

¿Le contaron quién era y decidió volver a serlo?

Mi padre me explicó que él era el padre de alguien que tocaba la guitarra. Me enseñaba la carátula de mis discos y me los ponía una y otra vez. Yo odiaba ese sonido, esa música, porque necesitaba tiempo para pensar y recuperarme.

Quería paz.

Sí, y mi padre volvía a interrumpirme como cuando era niño. La música volvió por sí sola en el momento en que me abrí.

¿De nuevo el juego?

Después de la operación mi padre me decía que debía volver a ser una estrella, pero eso ya no me interesaba, sólo me interesaba estar en la magia de cada momento.

¿Y?

Me levantaba por la mañana, me tomaba un café, y la guitarra me llamaba la atención y la tocaba un poquito. Me tomaba otro café y la guitarra me seguía llamando la atención… Cuando se me enfrió el café es que ya estaba componiendo.

¿Así recuperó el gusto por la música?

Fue el gusto por ese momento de la mañana, ese momento de placer. Estoy hablando de sentimientos que te llenan por dentro. Disfrutar del momento es disfrutar de la vida, es todo lo mismo: vida, música, el cafecito… es plenitud.

¿Qué más ha comprendido de la vida?

Se puede ver a través de las máscaras. Si consigues estar más allá de los opuestos, percibes que cuando alguien se te acerca, se te acerca la vida. Saber apreciarlo me gusta.

 

 

 


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Musicoterapia en la Escuela de Verano 2015 del Institut Gestalt

Dentro de la programación de la Escuela de Verano 2015 que realiza el Institut Gestalt en Barcelona, tengo la oportunidad de participar con un taller de musicoterapia los días 6 y 7 de agosto. En plena naturaleza, la Escuela estrena nuevo campus para que los participantes puedan disfrutar de las experiencias e intercambios que propicia un entorno abierto y una convivencia continua.

Musicoterapia, al encuentro de tu propio sonido es un taller dirigido al conocimietno de uno mismo en relación con los demás. Es un espacio donde se explorará la escucha, la atención, la espontaneidad y la creatividad a través de la variedad de recursos sonoros que disponemos.

Toda la información acerca de la Escuela de Verano la podéis encontrar en la página del centro: http://www.institutgestalt.com.

Si te interesa participar, se realizará una sesión informativa gratuita el 14 de mayo de 2015 en el Institut Gestalt.

 

 

 


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Psicomotricidad y musicoterapia.

El cuerpo es espacio expresivo y es el origen de todos los espacios.

Merlau-Ponty.

Psicomotricidad y musicoterapia

Cuerpos en movimiento

La musicoterapia se asemeja a la terapia psicomotriz en que no es necesario pasar por la verbalización y el pensamiento consciente para conseguir una mejora en la persona. A través de la música se inducen resonancias tónicas a nivel del cuerpo. La actividad motriz y la producción de música, cuando son espontáneas, están en contacto directo con el insconsciente, y cualquier cosa que se haga tendrá un sentido y una significación.

Para conseguir un diálogo tónico o musical puro necesitamos que el paciente se presente ante el musicoterapeuta sin disfraces. Para ello, el paciente ha de liberarse del miedo y del juicio del otro hacia su propia producción sonora, del temor a que su sonido no sea aceptado. El musicoterapeuta, por su parte, debe aportar un lenguaje corporal y musical claro, sin ambivalencias, que ayude a revelar lo que el paciente no es capaz de expresar.

La Pierre y Aucouturier, expertos en el análisis psicomotor, en El cuerpo y el Insconsciente, explicaban que para que haya comunicación es necesario que haya separación. Necesitamos de los otros (acercarnos, tocarnos) y necesitamos separación del otro (identidad, autonomía). Es cuando se produce el alejamiento del cuerpo del otro al propio cuando aparece la necesidad de un mediador de comunicación. La música es un mediador de la comunicación y requiere de un objeto. A través de ella podemos establecer una relación tónica a distancia. La distancia temporal entre el dar y el recibir o la simultaneidad, se pueden recrear fácilmente con instrumentos y utilizar la separación o la fusión (musicalmente hablando) según las necesidades cambiantes del paciente.

Sentir el suelo, “la Tierra que resuena”, puede ser un primer contacto a la corporeidad sonora. El suelo, se puede convertir, simbólicamente, en la gran piel de un tambor sobre el que todos resonamos. Imprimimos nuestra energía sobre él a través de pies y manos. Y este parche enorme se torna, espacio fusional común, instrumento “madre”.


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Por que jugar es una cosa seria…

Recomiendo la lectura del libro de Alicia Beatriz Barauskas (2011): Ludicidad, jugar es una cosa seria. Capodarco Fermano Edizioni.

Me ha encantado cómo defiende el JUEGO como recurso didáctico – terapéutico, no sólo para trabajar con niños, sino con personas de todas las edades.

Como dice la autora, el JUEGO:

  • Estimula la fantasía, lleva a la persona fuera de las expectativas fijas y de los estereotipos, creando posibilidades no consideradas precedentemente que la ayudan a ser libre, a caminar por caminos no usuales y a recuperar la autoestima.
  • Permite que el individuo represente su vida, y de esta forma a través del juego, o mejor dicho, a través de su rol en el juego, puede ensayar y experimentar.
  • Comprometiendo todos los sentidos, predispone emocionalmente a la apertura.
  • Pone en comunicación a las personas creando una red de relaciones sinceras que permiten desbloquear situaciones estáticas.
  • Aumenta el nivel de rendimiento intelectual.
  • Sucede en el mundo de la fantasía utilizando el “símbolo”, corazón del juego; ayuda, además, a asimilar, elaborar y entender los roles, las reglas sociales, la vida con todos sus inconvenientes, o sea, la realidad.
  • En entornos terapéuticos, ayuda a crear una relación de confianza entre las personas, que garantizará el éxito del trabajo terapéutico.
  • Contituye un momento muy aceptadoo, porque en las condiciones de vida actuales, los niños y los adultos no tienen suficiente espacio ni tiempo para jugar.

 

A través de los juegos, se puede intervenir sobre los aspectos corporales, emocionales y energéticos de la persona. El juego ayuda a alcanzar un estado de mayor atención y conciencia, permite observarse a sí mismo y entender mecanismos que influyen sobre el modo de ser, enseña a amarse a sí mismo y a entender a los demás.

 

Por tanto, el JUEGO es una invitación a…

  • Crear el propio espacio y descubrir el verdadero Sí.
  • Mejorar la calidad de nuestra vida con grandes beneficios para la salud.
  • Encontrar un espacio de placer por el placer mismo y entrar en contacto con el imaginario y la creatividad.

 

Para quien quiera conocer más sobre su metodología… http://www.ludicidad.com

Alicia imparte cursos de formación en Ludicidad y Biomúsica en Italia, Cuba, España, Inglaterra y Argentina.


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¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando tocamos un instrumento?

Acabo de ver este vídeo sobre la investigación llevada a cabo por los neurocientíficos para estudiar el funcionamiento del cerebro cuando se escucha y se toca música a través de un instrumento musical. Es un video realizado en un lenguaje comprensible para todos y, aunque no menciona a las investigaciones concretas a las cuales se refiere, me ha parecido un video explicativo de parte de la influencia que la música ejerce en nosotros, y que es la base del trabajo de la musicoterapia.

Tocar o interpretar mediante algún instrumento musical requiere un rápido procesamiento de información en secuencias complejas que involucra a casi todas las áreas del cerebro a la vez.

El vídeo lo podéis encontrar en TED-ed: https://www.youtube.com/watch?v=CZDIcx2GorI#action=share

En cualquier caso, para quien prefiera leerlo, incluyo el texto del contenido:

¿Sabías que cada vez que un músico toca un instrumento es como si hubiese fuegos artificiales en su cerebro? Aparentemente ellos están concentrados, leyendo la partitura y realizando los movimientos precisos que ésta requiere. Pero dentro de sus cerebros hay una fiesta. ¿Cómo sabemos esto? Bien, en las últimas décadas, los neurocientíficos han logrado enormes avances en el conocimiento de cómo funciona nuestro cerebro, monitorizándolo en tiempo real, con instrumentos como la Imagen por Resonancia Magnética Funcional y escáners PET. Cuando se somete a las personas a estas pruebas hacen tareas como leer o resolver ejercicios matemáticos. Cada una se corresponde con áreas diferentes del cerebro, cuya actividad puede ser observada.

Cuando los investigadores hicieron que los participantes escucharan música, se produjeron fuegos artificiales. Múltiples áreas del cerebro se pusieron a funcionar a la vez para procesar el sonido y entender elementos como la melodía y el ritmo. Y entonces, lo unifican para crear una única experiencia musical. Y nuestro cerebro hace todo esto en la fracción de segundo que va desde que oímos la música hasta que nuestros pies comienzan a dar golpecitos.

Pero cuando los científicos pasaron de ver el cerebro de los que oían música al de los músicos, los fuegos artificiales se transformaron en una celebración. Resulta que cuando se escucha música, el cerebro se involucra en algunas actividades interesantes. Tocando música, el cerebro es como si hiciese un trabajo con todo el cuerpo. Los neurocientíficos vieron múltiples áreas del cerebro encendidas. Procesando simultáneamente y de forma asombrosamente rápida, informaciones en secuencias complejas e interrelacionadas.

Pero, ¿qué tiene tocar música que hace que el cerebro se ilumine? La investigación es bastante nueva, pero los científicos ya saben bastante. Tocar un instrumento involucra a casi todas las áreas del cerebro a la vez. Especialmente los córtex visual, auditivo y motor. Y como casi en todo ejercicio, la disciplina en la práctica estructurada de tocar música fortalece las funciones del cerebro, lo que nos permite aplicar esa fuerza en otras actividades.

La diferencia principal entre escuchar música y tocarla, es que esta última implica buenas habilidades motoras para controlar los dos hemisferios del cerebro. También se combinan la precisión lingüística y matemática, en la que el hemisferio izquierdo está más desarrollado, con el contenido creativo y nuevo que el hemisferio derecho genera. Por esta razón, tocar música aumenta el volumen y la actividad del cuerpo calloso del cerebro, el puente entre los dos hemisferios, permitiendo que los mensajes se muevan por el cerebro más rápido y por más rutas. Esto permite a los músicos resolver problemas de forma más rápida y creativa. Utilizando herramientas académicas y sociales.

Debido a que tocar música implica crear y comprender su contenido emocional y un mensaje, los músicos a menudo tienen un nivel más alto de la función ejecutiva, una categoría de tareas interrelacionadas que incluye la planificación, creación de estrategias y atención a los detalles. Esta habilidad también tiene un impacto en cómo funciona nuestro sistema de memoria. Y de hecho, los músicos tienen mejor memoria. Creando, registrando y recuperando recuerdos de forma rápida y eficiente. Los estudios encontraron que los músicos parecen tener el cerebro conectado a múltiples etiquetas de memoria, una etiqueta conceptual, una emocional, una de audio, una contextual, como un buen motor de búsqueda en Internet.

Entonces, ¿cómo sabemos que todos estos beneficios son únicos en los músicos a diferencia de los deportes o la pintura? ¿O puede ser que estos músicos ya fueran más listos desde el principio? Los neurocientíficos han explorado estos asuntos, pero, hasta el momento, han encontrado que los aspectos artísticos y estéticos de aprender a tocar un instrumento son diferentes de los de cualquier otra actividad de estudio, incluyendo otras artes. En varios participantes elegidos al azar, que al empezar mostraban los mismo niveles en las funciones cognitivas y en neuroprocesos, se encontró que aquellos que fueron sometidos a aprendizajes de música, mostraron mejoras en múltiples áreas del cerebro, en comparación con los demás.

Esta reciente investigación sobre los beneficios mentales de aprender a tocar música, ha supuesto un avance en la comprensión de la función mental, revelando los ritmos internos y la compleja interacción que crean la increíble orquesta de nuestro cerebro.

 


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V Congreso de Musicoterapia (Barcelona, 2014)

V Congreso Musicoterapia

El fin de semana del 17 al 19 de octubre de 2014 tendrá lugar el V Congreso de Musicoterapia en Barcelona. Tiene como lema «Orquestando la musicoterapia: Identidad, Cohesión e Integración» y la sede del mismo será la Escola Superior de Música de Barcelona (Esmuc).

Tengo el privilegio de participar en el congreso el día 18 de octubre a las 17:50 horas con la presentación “INTERVENCIÓN MUSICOTERAPÉUTICA EN PERSONAS CON FIBROMIALGIA”. Esta presentación se basa en mi experiencia musicoterapéutica en el tratamiento de las personas con fibromialgia. 

Toda la información sobre el programa se puede consultar en la página web.


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La voz como expresión de la persona

La fuente de sonido más antigua y más natural con la cual puede hacerse música es la voz humana. La voz humana en sus diversas formas es el producto de las necesidades sociales y emocionales. A través de nuestra voz, emitimos un mensaje a través de nuestro complejo sistema lingüístico.

En cada cultura a través de la historia, los seres humanos han usado la voz y el canto para sanar sus cuerpos y espíritus. Cantar es terapéutico, saludable y nos pone en contacto con la vibración del propio cuerpo, produciendo una sensación satisfactoria y modificando positivamente el estado de ánimo.

Podemos utilizar de forma terapéutica las frecuencias de la voz en el cuerpo físico y mental de la persona, con la intención de volverlos al estado natural de salud y armonía del individuo. El canto reduce los pensamientos relacionados con sentimientos de angustia, temor y tristeza. La voz sale de nuestro cuerpo llevando la energía que queremos intencionadamente sacar afuera.

Cantar es un medio de interactuar, de dar y de tomar. Cantando incluimos todos estos objetivos en solo un cuerpo. Nos conectamos con nuestro entorno y aprendemos como evitar el estrés. Aquellos que son capaces de ayudarse a sí mismos cantando, despertando la energía interior, consiguen el nivel más alto de autoestima.

Por otro lado, el canto se utiliza como una herramienta muy eficaz para tratar a personas con problemas de elocución y tartamudeo. A veces es mucho más fácil cantar que decir un contenido de lenguaje. Igualmente, el aprendizaje de los patrones rítmicos ayuda en el procedimiento de establecimiento de las estructuras rítmicas del lenguaje.

A través de nuestra voz podemos:

  • Disminuir el dolor físico y emocional.
  • Traer alegría a la vida.
  • Aumentar el nivel de energía.
  • Recuperar la confianza en uno mismo.
  • Encontrar la paz interior dentro de uno mismo.
  • Liberarse de las obstrucciones emocionales.

¿Cómo puede ayudarnos el sonido de nuestra voz?

La voz humana es el primer instrumento musical y nuestro instrumento más poderoso para trasmutar el dolor y el sufrimiento en bienestar. Utilizando nuestra voz somos capaces de producir cambios en la conciencia. Los sonidos y vibraciones tienen la propiedad de modificar y cambiar  las ondas cerebrales y dependiendo de las ondas cerebrales, estamos más receptivos a la auto-curación. También puede modificar el ritmo de nuestra respiración, hacerla más profunda, reducir el número de latidos de nuestro corazón, recargar nuestro sistema energético, calmar la mente, el cuerpo y las emociones, lo que influye positivamente en el sistema inmunitario.

Diferentes técnicas vocales terapéuticas:

  • Ejercicios corporales (preparación del cuerpo y del aparato fonador) y emisión de los sonidos para acompañar ciertos movimientos.
  • Juegos vocales (imitación de sonidos: los pájaros cantan, ruido de los caballos, viento, etc.)
  • Cantar una canción en grupo.
  • Improvisación vocal (con instrumentos o acapella).

Todas estas actividades, por lo general, se realizan grupalmente para que todos puedan participar sin sentirse incómodos. El desarrollo de la autoestima es un procedimiento cuyo objetivo conseguimos progresivamente. Una vez que la persona descubra su propia voz y deje que salga sin restricciones, sentirá equilibrio físico y emocional. Por otro lado, cantando en grupo desarrollamos nuestras habilidades sociales, aprendemos una forma de interacción social, de cómo comunicar con los demás.